Hoy ya tienes un poco más de 5 meses con nosotros en ese hornito que es mi panza y te has vuelto una pateadora profesional, hace un rato en la clase de Sustentabilidad, me diste unas patadotas y -serà mi imaginaciòn- pero me he dado cuenta de que te mueves cuando escuchas mucho ruido, cuando las discusiones son acaloradas.
Como habrás escuchado hoy mijita, la gente habla muy mal del mundo, de los muchos que somos, de que nos estamos acabando el agua y los árboles y de que nos acabamos entre nosotros mismos también y que hoy en dìa, no es nada sustentable que las familias crezcan.
No puedo decirte mentiras, hay muchas cosas en este mundo al que ya perteneces que no van muy bien pero además de esas cosas, hay muchas otras por las que vale la pena seguir aquí y mucho más vale la pena que tú llegues porque desde hace 5 meses, quizás desde antes, ya te has esforzado por ganarte tu lugar y lo has defendido.
Yo quiero Valentina que desde ahora sepas que eres una bendición, que siempre lo seràs para todos los que tengamos la dicha de compartir nuestra vida contigo, que eres el primer y el último pensamiento que tu papá y yo tenemos cada día y que desde que supimos que llegarías, nuestra vida quizás no ha sido más fácil, pero en definitiva ha sido mejor y eso es ya para siempre.
Sábete la hija de dos personas que son muy afotrunadas de haberse encontrado y ahora de tenerte, la nieta de personas buenas que en todo momento se han preocupado por el bienestar de tus papàs y ahora también del tuyo, que han sido -cada quien en su forma de serlo- grandes personas y desde luego grandes ejemplos de amor y de trabajo y de un millón de cosas más de las que te llevarás las lecciones más importantes en tu existencia, quiérelos siempre, respétalos y demuéstrales tu amor y tu agradecimiento en todas las oportunidades que tengas.
Sábete bendecida por tus bisabuelos, por sus historias, por su compañía en el cielo y por la fortuna inmensa que tienes de que aún tengas bisabuelos aquí -físicamente- con nosotros, valora siempre la historia de tu familia, la historia de la que ya eres parte y que habrá de definir muchas cosas en tu vida.
Sábete tambièn con la suerte inmensa de tener a tus tías y tíos a tu lado y si un día tienes hermanas o hermanos, no olvides -ni siquiera cuando peleen por los juguetes o la ropa o por cosas que con el tiempo se vuelven importantes- que son el regalo más grande que Dios nos da para acompañarnos en el mundo, escúchalas, cuídalas, séles leal en todo momento, como nuestras hermanas y hermanos nos han cuidado y querido y enseñado a tu papá y a mí y sabe tambièn de lo felices que están de tu llegada y de todo el amor que desde ahora te están dando. Quiere y cuida y comparte lo mejor de este mundo con Juan Pablo, que va a llegar nadamás un poquito antes que tú.
Agradece el amor de todos nuestros familiares y amigos que preguntan cómo vas y que ya tienen muchas ganas de conocerte.
Sabrás Valentina que yo lloro por todo, que no siempre te serà fàcil lidiar conmigo pero que en cada una de las cosas que haga, van a estar mi amor y mi interés en tí todo el tiempo, que habrán cosas que no entiendas de mis formas de reaccionar, que te enojarás conmigo -espero que no tan seguido- pero que no podràs nunca dudar del amor que te tengo.
Insisto Valentina, el mundo no es un cuento de hadas pero vale la pena cada uno de los momentos que pasamos en él. Algunas veces sentiràs miedo, pero que el miedo no pueda màs que tu voluntad y el amor con el que hagas las cosas y es que vas a conocer a tantas personas tan valiosas y veràs y probarás y escucharás y sentiràs cosas tan bonitas en este mundo que te quedarà muy en claro que haber venido es un acierto, que vivir es un acierto, que el que tù estès aquì, iluminando mi vida es el acierto más grande.
Acàbate de cocinar en ese hornito que tu papá y yo estamos cuidando, al que tu papá le pone canciones que vas a escuchar ya más cerquita, que tus abuelas y bisabuela observan cómo crece y se acuerdan de los hornitos en los que a nosotros nos cocinaron para que llegàramos bien, que les da tentación y curiosidad a tus tías y tíos y en el que me avisas que estàs bien, que estás fuerte y feliz de saber que estás con nosotros.
Bienvenida mi Valentina, para siempre.
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4 papaloteantes bien chidos dijeron:
Maravilloso, el amor a los hijos transforma todo, hasta las palabras... Atte otro padre transformado, othon.
Felicidades, como siempre —con tus palabras— dejas un muy buen sabor de boca.
Abrazo para los 3 y en especial para Valentina
perdón, soy Arla, jejejeje
Mana que hermosoooo, que bueno que Valentina tiene una madre tan buena onda y con chispitas que salen de sus letrass, BENDICIONES Valentina que estas por llegar.
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