El enigma es que mi cuerpo al mismo tiempo ve y es visto. Lo que mira todas las cosas también puede mirarse a sí mismo y reconocer, en lo que ve, el "otro lado" de su capacidad de mirar. Se ve a sí mismo viendo, se toca a sí mismo tocando, es visible y sensible para sí mismo...
De manera más completa que luces, sombras y reflejos, la imagen del espejo anticipa en las cosas, la obra de la visión... El espejo aparece porque yo soy vidente-visible, porque hay una reflejabilidad de lo sensible, el espejo traduce y reproduce esa reflejabilidad.
Merleau-Ponty, El ojo y la mente-

1 papaloteantes bien chidos dijeron:
Muy bonito, muy bonito.
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