Del corazòn de la reina y del hilo que sòlo puede tejer el rey...
Los escuandianos nacen con su destino bajo la piel, bordado con un hilo que sòlo se usa de dos en dos,
llegan al mundo solos, pero tarde o temprano terminan por encontrarse y cuando eso pasa, es implacable.
Escuandia se edificó pronto pero se edificó con el material más resitente y el mejor, el material que está en los corazones de los escuandianos y así se volvió un reino próspero y fuerte y hermoso y con un futuro brillante.
Pero un día, en medio de tanta felicidad, el Rey de Escuandia le enseñó a la reina una luz, tan poderosa que parecìa cercana. La reina quedò encantada con el destello, pensando que su reino era lo suficientemente fuerte, se propuso seguir esa luz, hasta poder averiguar de donde provenía, sabiendo, que si el rey se la había mostrado, encontrara lo que encontrara, valerìa la pena.
El rey la reina eran felices -mucho- y la reina tomò esa felicidad y trazò un camino acercàndose cada vez màs al resplandor que habìa conocido con el rey, eran tantas la luz y la curiosidad de la reina que avanzò y avanzò y avanzò pero el resplandor parecìa alejarse en vez de estar màs cercano.
El rey mientras tanto, sentìa como su corazòn se debilitaba cada que la reina se alejaba, veìa desde lejos que la reina tenìa un objetivo claro pero sentìa que la luz del resplandor la cegaba de todo lo que estaba alrededor.
Pero no era cierto, cuando la reina partiò llevaba en la mochila la felicidad al lado del rey y llevaba tambièn su historia, llevaba todo lo compartido, querìa que toda esa felicidad llegara con ella hasta el resplandor.
Y asì pasò el tiempo y asì Escuandia junto con el rey, se puso triste, pero Escuandia se defendìa y luchaba y sabìa que la reina seguìa ahì, que nunca se habìa ido en realidad, al menos no sin su historia.
Un dìa -cansada-la reina de Escuandia decidiò que cada que perseguìa el resplandor este se hacìa màs y màs lejano y se diò cuenta de que lo correcto era volver, con calma y contemplar desde su reino la luz de ese resplandor, supo que el resplandor no era màs que un espejismo, un capricho tal vez en el que se habìa empeñado.
Tomò su felicidad, dio la vuelta y regresò buscando al rey, pero el rey estaba triste, estaba decepcionado, la reina desesperada, comenzó a preguntarse què habìa pasado mientras ella seguìa la luz, conocìa sus motivos, pero en ese momento ninguno era lo suficientemente vàlido, mucho menos lo suficientemente fuerte como para regresarle la alegrìa al rey, y en su desesperaciòn, cometiò muchas tonterìas.
Despuès, le pidiò al rey que se olvidaran del resplandor, que se concentraran en Escuandia como tantas veces a èl le escuchò decirlo, que reedificaran el reino, que lo fortalecieran, que no se separaran.
Para el rey, fue demasiado tarde, su confianza, su corazòn estabanmuy tristes y desanimados, el rey no volviò a ver el resplandor y la reina se olvidò de que esa luz habìa estado siempre con ella...y los dos corazones escuandianos se rompieron.
El pueblo de Escuandia se siente orgulloso de la fortaleza de su rey, confìa en que pronto se recuperarà y volverà a reinar con su felicidad, la reina tiene el corazòn muy adolorido pero sabe que a pesar de lo que duela, tiene muchas fiuerzas para recuperar su reino, està dispuesta a hacerlo.
Los corazones de los escuandianos, tienen esa peculiarida de poder sanarse sòlo con el hilo que teje las venas de los corazones que le corresponden, el rey està tan decepcionado que no lo recuerda, la reina no sabe què hacer para que èl sepa, que sòlo con el hilo de las venas del rey, su corazòn podrà reponerse.
Escuandia -a pesar de todo- es un reino poderoso que se mueve, que lucha, que aùn con los temblores y los ataques, se mantiene firme, està hecho del material màs firme.
Y colorìn colorado....este cuento no se ha terminado

0 papaloteantes bien chidos dijeron:
Publicar un comentario en la entrada