Y le platiqué a todos que las veía cuando llegaba y cuando me asomaba por la ventana de mi oficina, que había de muchos tamaños y de colores distintos y que era bien chido que hubieran tantas.
Otro día, vi como una de ellas -negra- insistía en atacar la comida de unos chicos que la veían con miedo y yo pensé que ellos exageraban y que la ardilla tenía hambre...pero ella insistió e insistió hasta que los obligó a cambiarse de lugar... y yo cambié un poquito de opinión.
Hace como dos semanas, salía del edificio, cargando mi bolsa y la cámara, hablando con mi mamá por un celular y con la black en una mano, no sé por qué, creo que me detuve a buscar algo en la bolsa y dejé la black en la bardita del puente y llegó una ardilla -negra, pero como con café- y se posó sobre mi black y la veía insistentemente y me veía a mí también y no se quitaba y yo no me atreví a acercarme, no me atreví a aventarle algo para distraerla, tampoco a hacer algún ruido para ahuyentarla, me dio miedo que no fuera de las ardillas buenas que hace muchos años toqué en las Rocky mountains y que más bien fuera una de esas ardillas -no tan buenas- como la que me atacó un día en la frutería de Toñita y me rasguñó en el cuello.
Habemos personas cuyas fisonomías se parecen a la de algún animal, como mi mamá, que cuando baila hace cara de gato o mi hermana que tiene el pelo rizado rizado como la Cocó...que es un french poodle, a mí a veces me dicen que parezco una ardilla, la cosa es que existe un tipo de ardillas a las que no me quiero parecer.

2 papaloteantes bien chidos dijeron:
yeiii amigaaa realmente me considero fanse de tu blog jeje m late un buen =P
Saludoss!!!!
Gracias amigo!!! :D
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