Por más que trato no logro acordarme de quien nos presentó o por qué nos empezamos a llevar, tampoco a decirnos "compadres" pero aún sin esos recuerdos, tengo muchísimos más de ti, de todas las veces que platicamos en los pasillos de la facu, de las fiestas, los cocniertos que compartimos, de los lugares inesperados en los que nos encontramos, de tantas y tantas cosas.
No te quejabas, nunca te escuché hacerlo, te escuché hablar de alternativas y de tratamientos y lo hacías con tanta naturalidad que no quedaba más que quererte más y admirar tu fortaleza, te supe siempre alegre, amistoso, bueno...y fuiste tú quien me recomendó las clases de foto.
Y estos dos días no he dejado de pensar en tu voz, en tu risa, en cómo cada que nos veíamos en algún lado, nos acercábamos y nos abrazábamos, y eso -tenlo por seguro- es algo que habré de extrañar, pero habré también de recordar con todo mi cariño.
Querido, queridísimo John, los tiempos son tan relativos, tan inexactos y tan imperfectos, que no nos queda más que hacer lo que hiciste tú en tu vida, aprovecharlos.
Te fuiste temprano -quizás- pero lo suficientemente tarde como para haber trascendido en el corazón de cada una de las personas que te conocimos, que compartimos contigo un pedacito de tu historia y que tenemos una vida mejor gracias a tu paso por ella.
Buen viaje compadre, te voy a extrañar, el tiempo que pase antes de que otra vez nos abracemos.
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1 papaloteantes bien chidos dijeron:
sentimientos compartidos...
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